En los procesos de esterilización por óxido de etileno (EtO), los filtros de aire estéril (típicamente de 0,2 μm y 1 μm) desempeñan un papel esencial como barrera microbiológica y de partículas.
Mantener estos filtros en condiciones óptimas no es solo una buena práctica: es un requisito para garantizar la integridad del proceso y la validación del ciclo.
¿QUÉ OCURRE SI NO SE REEMPLAZAN A TIEMPO O PIERDEN INTEGRIDAD?
- Riesgo de contaminación microbiológica en la fase crítica del proceso.
- Pérdida de esterilidad del producto final.
- Fallos en la validación del ciclo (reprocesos o rechazo de lotes).
- Desviaciones regulatorias y posibles observaciones en auditorías.
- Incremento de costes operativos y tiempos de parada.
Un programa adecuado de mantenimiento, junto con pruebas de integridad (como bubble point o difusión), es clave para asegurar el rendimiento esperado.
Conclusión:
Los filtros no son un componente menor: son un elemento crítico de control.
Su estado puede marcar la diferencia entre un proceso robusto y un fallo crítico.
